Saltar al contenido

Segunda línea de producto

Vender en línea y repartirlo no deberían ser dos sistemas

La mayoría de las operaciones usan una plataforma para vender y otra para mover la mercancía, y pasan el día cuadrando las dos. Aquí es el mismo sistema: cuando alguien compra, el pedido ya está dentro de la operación que lo va a entregar.

La venta y el reparto comparten el mismo registro

No hay exportación nocturna ni fichero que alguien tenga que subir. El pedido que entra por la tienda es el mismo que aparece en el panel de operación, con su historial completo desde el primer momento.

Nada que sincronizar

Venta y reparto escriben en el mismo sitio. Lo que ve el vendedor, lo que ve el equipo de operación y lo que ve el comprador es el mismo dato, no tres copias.

Una sola respuesta al comprador

Cuando alguien pregunta dónde está su pedido, la respuesta sale del mismo registro que usa quien lo está repartiendo. No hay dos versiones que se contradigan.

Las mismas reglas en los dos lados

Permisos, idiomas, países y marca se configuran una vez y valen para la tienda y para la operación.

Qué incluye

Cuatro piezas que funcionan juntas y se pueden contratar por separado.

Tienda del comprador

El sitio donde se compra, con la marca de cada negocio. Catálogo, carrito, cuenta del comprador y seguimiento del pedido. Varios negocios pueden operar su propia tienda sobre la misma instalación.

Panel del vendedor

Donde cada vendedor gestiona lo suyo: catálogo, pedidos recibidos, preparación de envíos y liquidaciones. Ve su operación, no la de los demás.

Cobros y liquidaciones

Cobro al comprador, reparto del dinero entre las partes, facturación y gestión de devoluciones de cargo. El dinero sigue el mismo circuito documentado que la mercancía.

Varios mercados

Reglas de documentación, impuestos y requisitos distintos según el país en el que se venda, sin duplicar el catálogo ni la operación.

Para quién tiene sentido

No es para cualquiera, y conviene decirlo antes de una demo.

Encaja si

  • Vende en línea y además controla —o quiere controlar— cómo se entrega.
  • Varios vendedores operan bajo una misma marca o un mismo acuerdo.
  • Vende en más de un país y cada uno le pide documentación distinta.
  • Necesita que la tienda lleve la marca del negocio y no la nuestra.

No encaja si

  • Solo quiere una tienda y ya tiene resuelto el reparto con un tercero: hay opciones más baratas y más rápidas de montar.
  • Busca un comparador de transportistas: la plataforma opera la entrega, no la subasta.

¿Vemos si encaja con su operación?

Una demo de treinta minutos sobre su propio flujo: primera milla, clasificación, reparto o devoluciones.